Fotografía y vídeo con un enfoque coral

Sobre la carga de ser fotógrafo.

© Alberto Honing

© Alberto Honing

La delgada línea que separa muchas veces a un profesional de un aficionado no es tan siquiera una titulación oficial, ni siquiera los conocimientos o la experiencia, ni el equipo que use, la gran diferencia entre el profesional y el aficionado es la motivación.

La motivación es la raíz del comportamiento, la causa.

Así, al profesional le motiva el hambre. No en un sentido peyorativo, su comportamiento se centra en subsistir entre tantos lobos con ansia de comida, de llegar a fin de mes, de pagar su cuota de autónomos, quizás de las más altas de Europa.

Al amateur le motiva como bien dice su propia semántica, el amor. Su motivación no es económica, ni hay fusta que hostigue con pago de tributos al Rey y su Corte, no tiene horarios ni obligaciones, tampoco tiene que pelear con los distintos creativos, ni seguir un briefing.
Al aficionado le mueve una pasión, básicamente, se trata de aquellas personas que hacen algo solamente por vocación.

Pero hay algo en común que los une y es indispensable, casi diría tan fisiológico como el respirar: proteger y transportar el preciado equipo.

Continuar leyendo »

10 años compartiendo fotografía en “Enfocando” ¿cumpleaños feliz?

150801 Fourneville 049

Tú eres la estrella. Etretat, Francia. Sony RX100 – ©Juan Luis Polo Hernanz

Dos años.

Hace dos años de mi última entrada en este blog, mi blog.

Un sitio que cumple 10 años de historia, de mi historia y desde 2015 también la de Alberto Honing, buen amigo y fotógrafo meticuloso que ha estado llenando de muy buen contenido este sitio durante mi decidida ausencia.

150801 Fourneville 411Negro y Blanco. París, Francia. Sony RX100 – ©Juan Luis Polo Hernanz

¿Por qué ausentarme de un blog que yo hice nacer y crecer? porque compartir mi fotografía, mi pasión desde que cogí la cámara de fotos de mi madre por primera vez cuando tenía 15 años, ya no significa casi nada para mí. Continuar leyendo »

»Categorías: Opinión, Viajes

Próximo destino: Alkmaar. La fotografia como documento social.

© Alberto Honing

© Alberto Honing

“Son de opinión que no quede en Alchmaar ánima nacida que no pase por el cuchillo”, así de cruel el duque de Alba emprendía el asedio sobre la ciudad neerlandesa de Alkmaar durante La Guerra de los Ochenta Años. Pero Alkmaar no sólo resistió, forzó la retirada y retrasó el avance de las tropas de la corona de Felipe II al interior de Holanda, al grito de “¡van Alkmaar de victorie!”

La historia nos anticipa que estamos ante una ciudad con carácter y que merece la pena visitar. Y no sólo por su historia, sino porque es famosa por tener el Kaasmarkt, el mercado del queso más importante de Holanda, toda una atracción turística que se celebra cada viernes, entre el primer viernes de abril y el primero de septiembre.

Toda una oportunidad fotográfica para desperezarse del letargo hibernal y sacudir el polvo a nuestra cámara. ¿Te animas? Continuar leyendo »

Construyendo una fotografía.

 © Alberto Honing

© Alberto Honing

A excepción de la fotografía documental o estrictamente científica, toda fotografía se alimenta desde dentro, es la externalización de nuestro interior, una búsqueda apasionada entre el mundo interior y el exterior. Una búsqueda por glorificar la belleza, mostrar nuestros recuerdos, vivencias, el pesar y las alegrías.

Aún así, hace falta técnica, por supuesto. Y algo más.

Sobre todo, llenar nuestra mochila de vivencias, visitar nuevos lugares, conocer mundo, gentes, visitar museos, ver fotos, muchas fotos, aprender de la pintura, del cine, la literatura. Es lo que llamamos bagaje cultural, esa materia intangible que va cogiendo forma en nuestras fotos.

Dicho esto, y después de un fin de semana intensivo en lo cultural, visitando en El Museo del Prado los bodegones de la pintora flamenca Clara Peeters, primera mujer pintora protagonista en nuestra pinacoteca, visitar en la Sala Canal de Isabel II la exposición antológica más completa sobre la obra de Toni Catany “Cuando ir era volver” y visitar también en la Fundación Canal “La belleza de lo cotidiano” de Robert Doisneau, tenía una necesidad visceral de volver a fotografiar.

Para lo cual, llevado por ese éxtasis de embriaguez de “still lifes”, no podía sino fotografiar otra cosa que no fuese una naturaleza muerta.
Continuar leyendo »

Un género fotográfico: el paisaje.

Reynisfjara, Islandia © Alberto Honing

Reynisfjara, Islandia © Alberto Honing

Como todo neonato aficionado a la fotografía que balbucea con su primera cámara de fotos, en un intento de acercarse a la palabra, esto es, a la fotografía, van pasando muchas etapas.
Queda lejos aquel primer revelado nefasto donde todas las fotos salieron oscuras, casi negras. Aquel primer proceso alquímico donde aparece tu hermana revelada en una cubeta y que quedará en la memoria para siempre.

Entonces te sientes con ganas de probar todo, de experimentar. Llegas a tocar todos los géneros clásicos de la fotografía, el retrato, el bodegón, el paisaje, el reportaje, el desnudo, la fotografía macro, y otros subgéneros como pueden ser el reportaje social o el paisaje urbano.

Es un proceso más del aprendizaje y un descubrimiento interior que vas madurando con el tiempo.
Continuar leyendo »

Historia de una fotografía.

alberto gómez

Me dirigía hacia el lugar de la batalla más cruenta de la guerra de Vietnam, la base aérea estadounidense Khe Sanh, siguiendo parte de la antigua Ruta de Ho Chi Minh.
Principal ruta de abastecimiento del Vietcong desde Hanói hasta Saigón y con una longitud de 16.000 kilómetros, entre senderos y caminos.

Pasábamos por el viaducto Dakrong y paramos a tomar un descanso. Allí había una placa donde se pone de relieve la importancia de esta ruta.

Huí del grupo que conformábamos y no podía evitar situarme sobre el viaducto y ver las impresionantes vistas.

A veces mi imaginación soterraba su belleza y la distorsionaba con helicópteros en formación disparando sobre los pontones flotantes del Vietcong intentando atravesar el río o con incluso aviones soltando agente naranja.
Es inevitable, han sido tantas las películas sobre la Guerra de Vietnam, que conforman ya nuestra imaginería mental sobre un país.
Y si el proverbio una imagen vale más que mil palabras es una máxima, en Vietnam la frase se queda corta, debería terminar con y puede parar una guerra, como con aquella fotografía que el fotógrafo Nick Ut tomó de una niña desnuda aterrorizada por el napalm. ¿Quién no la recuerda?

Pero ante todo, la vida sigue y por supuesto, la fotografía está para constatar este hecho, porque la fotografía es también el arte de congelar en una fracción de segundo la vida cotidiana y la tenía allí, ante mí, bajo mis pies, exultante, eufórica.

Esta es la historia de mi fotografía.Continuar leyendo »