El estado actual de la fotografía… o al menos de la mía.

#Socialholic en el atlántico © Juan Luis Polo

Se me agotan los parapetos. Los lugares tras los que poder esconderme para no dar la cara en este blog: mucho trabajo, falta de tiempo, tengo que atender a mi familia, ahora escriben más autores… Nunca son suficientes, ni suficientemente argumentados.

Pero el tiempo pasa, el tráfico al blog se resiente y uno termina preguntándose: ¿tantos años poniéndole ganas para dejarlo morir?. Esta pregunta me la hacía ya hace un año. Inquieto y sintiéndome culpable por los 3 meses transcurridos sin escribir, me preguntaba en voz alta que futuro le esperaba a este blog.

Lo que queda del día © Juan Luis Polo

Como mi capacidad de cautivar no conoce límites, fui capaz de involucrar a parte de mis compañeros, pasados y actuales, para que me ayudasen en la titánica tarea de llenar de contenido este blog. Y lejos de amilanarse se pusieron manos a la obra, cosa que no les agradeceré bastante. Sin embargo, no pueden ni deben suplir mi obligado paso por este blog, hijo de mi afán por compartir.

La realidad es que mi actividad fotográfica sigue siendo alta. Pero los “modos” de compartir fotos han cambiado. Ni a mejor, ni a peor, simplemente son diferentes. Uno de los que más entretenido me tienen, Instagram, es un fenómeno “planetario” que ha atraído a tanta gente al rebufo de la fotografía fácil y sin dolores de cabeza, que ha producido una perturbación importante de la fuerza. ¿De qué fuerza? en la que tenían las herramientas que hasta ahora utilizábamos. No hay más que dar un repaso a las mismas.

Azul, rojo, amarillo: Egipto en Madrid © Juan Luis Polo

Un blog o similar, Picassa, Flickr eran hasta hace bien poco todo lo que uno necesitaba para “compartir” contenido fotográfico. Pero antes de subir las fotos, había un paso mucho más importante: saber hacerlas. Puede parecer de perogrullo, pero hasta hace unos años las fotos de cierta calidad técnica sólo se podían hacer con una cámara de fotos. Y por cámaras de fotos me refiero a aquellos aparatos diseñados sólo para ese fin. Los móviles ya estaban ahí pero la calidad de lo que se obtenía desanimaba a cualquiera a comapartir una foto hecha con ellas, salvo que el destinatario final fuese la familia y poco más.

Disponer de una cámara de fotos era sólo el principio, había que saber sacarle rendimiento. Esa condición marcaba una clara línea de corte: el que sabía sacarle el jugo a una cámara reflex, jugaba en una liga aparte cuando la mayoría sólo era capaz de usar una compacta. Presumir delante de los amigos y conocidos de cámara reflex, ya era parte del juego que se venía a jugar.

I’m the king of the world © Juan Luis Polo

Por descontado, muerta la película y las diapositivas y hallándonos en el reino de lo digital, manejar programas de edición de fotografía era otro de los puntos fuertes que un aprendiz de fotografo debía demostrar. Y ampliaba el círculo de habilidades que impresionaban al resto. El manejo con cierta soltura de Photoshop, Lightroom, Aperture entre otros, eran la tarjeta de presentación de un club selecto, los llamados a ser admmirados por sus habilidad con la fotografía.

No dejaba de ser curioso que en un gran número de ocasiones el resultado final, la foto en sí, no fuera la protagonista. El equipo usado, el ordenador y el software con el que se procesaba, eran la clave para obtener el reconocimiento de los más cercanos.

En ese panorama, las diferentes redes sociales hacen su aparición y lenta pero inexoráblemente, socavan el feudo de la fotografía “de verdad”. Fotos tomadas con la cámara que incorporan los teléfonos móviles a día de hoy, ahora sí con la calidad suficiente, a las que se aplica un filtro predeterminado facilitado por una aplicación muchas veces gratuita, permiten a muchas personas compartir sus fotos presumiendo de resultado. En realidad, la técnica reducida a la mínima expresión – encuadrar y apretar un botón – facilita que muchas personas descubran que tienen un hueco a la hora de enseñar sus fotos, sin tener que morir en el intento de aprender hasta el último botón de su cámara reflex.

la cafetería imposible © Juan Luis Polo

Y ¿cuál es el estado de mi fotografía? bien gracias. Sigo haciendo fotos con una reflex, pero se han sumado una micro cuatro tercios y el iPhone. Los momentos de ocio siguen siendo el caladero principal en el que pesco mis motivos fotográficos, pero la principal diferencia es cómo las comparto. Mucho en Instagram, poco en este blog, apenas en Flickr y totalmente desaparecido de otros lugares que frecuentaba.

La inmediatez de Instagram, basada en que es la foto y no el texto lo relevante, hace que sea cuestión de minutos lo que en el blog pueden ser varias horas, hasta que le doy forma al texto que acompaña a las fotos.

El cielo en llamas © Juan Luis Polo

Y por no resultar repetitivo, y cansino por ende ¿quiero seguir escribiendo en este blog? Sí, sin dudarlo. A pesar del esfuerzo extra que me exige, me anima a seguir las muchas satisfacciones que compartir opiniones con otras personas me han proporcionado.

Lo primero que he definido es mi plan editorial. Ya que estamos hagámoslo con método:

  • La fotografía y su evolución. Cómo la cosas han cambiado y que significa para quienes nos gusta la fotografía. A qué se enfrentan los fabricantes, a qué nos enfrentamos los aficionados…
  • Técnica detrás de las fotos. Nunca me he limitado a poner una foto sin más. Me gusta compartir mis reflexiones sobre como he llegado a conseguirla. Seguirá siendo así.
  • Pruebas de equipo. La gente de Casanova Foto, con los que comparto amistad desde hace ya 10 años, me facilitan equipo para que pueda probarlo. El tiempo es la única limitación, pero seguiré haciéndolo y compartiendolo con vosotros

Tres bloques de interés principales, que seguirán siendo mi “leit motiv”. ¿Os gustaría ver otro tipo de contenidos? es el momento de comentarlo y ver si puedo hacerles frente, a sabiendas de que el tiempo es limitado tanto para el autor como para los lectores.

Será menos contenido, pero pondré todo mi empeño en que no os deje indiferente.

Seguimos ;-)

»Categorías: Opinión
Tenía 15 años cuando cogi por primera vez la cámara de fotos de mis padres, una Agfa de telémetro. Me dejaron hacer unas fotos y días después acudi a recoger las fotos reveladas. No lo sabía, pero acababa de nacer una afición que me sigue fascinando desde hace 30 largos años, en los que no he parado de captar imágenes. En 2007 abrí Enfocando.es un blog de fotografía en el que he volcado fotos, vídeos, comentarios, análisis y consejos con el afán de compartir mi experiencia sobre la fotografía. Actualmente soy el director general de la empresa que fundé en 1997, Territorio creativo.

Hay 6 comentarios

#1 mario iso101 enviado el 10.27.12 #7:56 pm

Hace 2-3 años que voy siguiendo este blog, aunque de comentar, bien poco. Pero me gusta, por eso sigo entrando cuando puedo… Como dices, falta tiempo para estar en todos los sitios (blogs, redes sociales, bla bla bla, y además trabajo, familia, etc.).
Me alegro que no lo abandones, aunque la frecuencia de los posts sea menor. Así que enhorabuena por el blog y muchos ánimos para seguir con él durante mucho tiempo!!!! Saludos.

#2 Juan Luis Polo enviado el 10.28.12 #8:33 pm

Gracias Mario, el día a día me “come” Literalmente todo el tiempo. Pero sólo porque alguien se tome la molestia de dejarme un comentario como el tuyo, lo doy por muy bien empleado ;)

Un abrazo!

#3 Miquel González Page enviado el 10.31.12 #8:23 pm

Sigues siendo uno de los tipos con más capacidad de autoanálisis que conozco y leo, Juan Luis.
Y sigues teniendo una gran capacidad de autocrítica que admiro, y veo que la conservas intacta… Y eso aún tiene más mérito porque ya no es que no abunde, es que casi no existe ya en este planeta.
Por otro lado, me doy cuenta de que el otoño te sienta bien… Te intuyo en buena forma intelectual y con ganas de poner orden en este monstruo devorador en que hemos convertido nuestra vida.
Sobre esto último, estoy seguro de que me permites un humilde apunte:
Hazlo como quieras, utiliza el o los métodos que gustes.
Escribe sobre lo que te de la gana.
Utiliza la prosa, o el soneto, o el alejandrino.
Aparece en tu blog cada cuanto quieras.
Dispara con lo que quieras o con lo que tengas a mano.
Procesa, o no proceses, o haz lo que te apetezca,
Publica en Instagram, o en Enfocando, o en Flickr, o en 500px o en National Geographic…
Pero SIGUE HACIENDO FOTOS y explicándonos cómo las haces y qué sientes antes, durante y después de hacerlas… Es muy fácil lo que queremos los que te admiramos…
Solo eso, nada más que eso… Pero nada menos que eso.

#4 Alan enviado el 11.01.12 #3:41 pm

Cuando me interese por la fotografia, este fue uno de los primeros blogs que empece a seguir, y por tus contenidos, tambien me anime a crear un blog, ahora te entiendo, cuando hablas de la falta de tiempo, asi sean pocos post, los estare esperando ansioso, siempre es grato leerte, un saludo desde Colombia

#5 Javier Hernández Ballesteros enviado el 01.05.13 #6:25 pm

Acabo de leer tu blog por primera vez y me encanta.

Entiendo perfectamente tu falta de tiempo, una peque de 1 año consume todo el mío pero gracias a blog’s como el tuyo aunque no tenga apenas tiempo para fotografiar, salvo en mi mente, se me hace más llevadera mi sequía fotográfica.

Ánimo y gracias por compartir a través de tu blog tu escaso tiempo.

#6 Manuel enviado el 02.10.13 #6:53 pm

Me encanta el blog, acabo de conocerlo y sin darme cuenta me he pasado 20 minutos leyendo, cosa raaaarisima en una web de fotos.

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