Entradas de la categoría “Instagram”

Miradas niponas

Viajar a Japón es muy parecido a viajar al espacio y encontrar un nuevo planeta; un total de más de 15 horas de vuelo, comida envasada, gente que habla en un idioma que por mucho que te esfuerces jamás entenderás, edificios altos, neónes, habitantes matematicamente estructurados, frenan miran andan, frenan miran andan… y la tecnología más avanzada de todas.

Pero existe en Japón y por eso he vuelto enamorado, esas pequeñas costumbres milenarias, protocolarias, que todos y cada uno de sus habitantes tiene, miradas respetuosas acompañadas por reverencias, sonrisas en cualquier lugar, en cualquier momento y por cualquier razón o situación.

El país del origen del sol ha conseguido transmitir a cada uno de sus habitantes el porqué de su nombre. Y así cámara y iPhone en mano durante 15 días, un total de 1600 momentos capturados y un hashtag, #japonconjamon para albergar todas esas emociones, todo ese brillo especial de un país espectacular

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Obras de arte arquitectónicas

De nuevo, hemos estado muy cerca de las nubes gracias a @igersmadrid y al Hotel Silken Puerta América celebrando el día de la arquitectura, pudiendo visitar un lugar emblemático de Madrid. El hotel Silken Puerta America, “un espacio de encuentro donde se unen distintas culturas y formas de entender la arquitectura y el diseño” es una verdadera obra de arte en donde han participado 19 de los mejores arquitectos y diseñadores del mundo como Norman Foster, Jean Nouvel, Arata Isozaki, Teresa Sapey o Zaha Hadid.

Un lugar único que poder fotografiar, smartphone en mano cargado al 100%, más de 350 fotos detrás del hashtag #silkenpuertaamerica, estas han sido para mi las 5 mejores:

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Mi verano en 5 fotos

Como dice mi bio en Enfocando, yo soy un infiltrado aquí. No soy fotógrafo, de hecho no tengo ni cámara de fotos. Mi atrevimiento por compartir las fotos que veo nace con la llegada del iPhone y especialmente desde el lanzamiento de Instagram. También creo que esa posibilidad que ofrece el iPhone de fotografiar, editar y compartir el resultado en tiempo real, lo hacen mucho más sexy para mí que una cámara, cámara.

Este verano he visitado Tailandia y Menorca y como me daba pena hacer fotos sólo con el iPhone, dos buenos amigos me han dejado sendas cámaras para cada uno de mis destinos. Para Tailandia mi amigo Manuel Simarro me dejó su Canon EOS 550D y para Menorca, mi amigo y fotógrafo profesional Daniel Sánchez Alonso me dejó su recién estrenada Fuji FinePix X100, una preciosidad de cámara por cierto a la que Juan Luis Polo dedicó un post en abril. Tengo mucha suerte de tener amigos tan generosos, lo sé ;)

Lo cierto es que he hecho muy pocas fotos con estas cámaras y muchas con el iPhone, primero porque como no estoy acostumbrado a cacharrear con estas cámaras, me cuesta sacarles partido. Otro motivo ha sido que al no ser mías, no las llevaba conmigo en sitios en los que les pudiera pasar algo. Pero para ser sincero del todo, creo que al final la cabra tira al monte y esa posibilidad que te ofrece el iPhone de compartir lo que estás viendo en ese preciso momento, ha hecho que vuelva a tener claro que a mí lo que me gusta es la iPhoneografía, más que la fotografía.

Os dejo estas 5 fotos de mi verano, el reto: saber con qué esta hecha cada una ;)

Si quieres ver más, te espero en Instagram @carlosjimeno

 

Instagram ha dado en la Diana

Lo confieso, he abandonado a Diana, mi querida cámara lomográfica. La he cambiado por la aplicación Instagram de mi teléfono Android. Nuestra historia de amor ha durado varios años, pero por circunstancias de la vida, nuestra relación era cada vez más complicada.

Cuando la conocí y descubrí con ella el mundo de la Lomografía, hace ahora unos cinco años, fue todo un flechazo. Fue un gran descubrimiento, yo acostumbrada a mi réflex Nikon D40, con ella no tenía que preocuparme de medir la luz, regular el diafragma, cambiar el ISO… con ella solo tenía que elegir el momento, disparar y… ¡Mágia! El sonido al pasar la película era embaucador. Además la cámara era bonita y pesaba poco. Donde la llevara, triunfaba.

Al principio me dedicaba a hacer laboriosos álbumes, en papel, y en cuanto tenía la ocasión enseñaba las fotos a mis amigos. Llevar los carretes a revelar, esperar unos días y recoger el resultado era emocionante. Cada carrete era una sorpresa (aunque no siempre buena) y los colores, los marcos y los viñeteados que salían en las fotos eran únicos. Pero qué pronto dejaron de ser únicos…

Fue pasando el tiempo y cada vez se me hacía más pesado, y caro, ir a revelar y comprar carretes. Nuestra relación, básicamente por culpa de estas cuestiones prácticas, se fue enfriando, aunque me siguiera gustando.

Y en ese tiempo que nos dimos, fue cuando apareció Instagram. Instagram supo integrar la estética de la lomografía, con la comodidad de lo digital. Fotos en formato cuadrado, con filtros, colores saturados y viñeteado, además compartidas en una red social (o en varias, ya que puede integrarse con Facebook, Twitter, Foursquare o Tumblr), y sin sorpresas, (ya que) conocemos el resultado antes de publicarlas.

Como podéis ver los resultados son realmente parecidos, ¿sabríais distinguir las fotos Lomo o las de Instagram entre la siguiente serie?



Sorprende pensar que la mitad de ellas han sido tomadas con una cámara de plástico y sin filtro ni edición, y la otra mitad con la cámara de un móvil de 8 mpx pero procesadas con Instagram y sin pasar por el tedioso proceso de revelado e impresión.

Ahora es cuando algún lomógrafo purista me puede reprochar que no tiene nada que ver la Lomografía y la “Instagramanía”. Pero en mi opinión sí tiene que ver. Los resultados son realmente parecidos, aunque bien es verdad que el encanto y la magia del papel es inigualable. Por ello seguiré usando Instagram en mi día a día y usaré a mi Diana cuando quiera aflorar esa sensación romántica y artesanal que proporciona la fotografía en papel.

Las de Instagram son todas las de la derecha ¿Acertaste? ;-)

Gira tu cámara, sí, un poco más…

Imágenes de Hermanolobo y Ryotukoro

El encuadre es algo tan sencillo como seleccionar una porción de realidad -tu realidad- y fotografiarla. ¿Algo tan simple puede determinar el resultado final? Afirmativamente, y no sólo eso, sino que en este pequeño gesto reside la mayor parte de la creatividad de tu fotografía. Conseguir encuadres originales, sorprendentes y llamativos comienza por educar la mirada para que las imágenes sean innovadoras.Continuar leyendo »

Los perros de Instagram con mejores fotografías

Dice Juan Luis en este mismo blog que “las mejores fotografías pueden estar no muy lejos de tu residencia habitual”. Yo diría más: pueden estar acompañándote a todas horas y, para los que amamos a los perros y la fotografía, la tentación es irresistible. No te paras a pensar qué harás con esas fotos, pero es lo de menos. La cuestión es explorar un solo tema habitualmente.

Practicar con un único protagonista casi diariamente me ayuda a aprender. Aprender en retratos: la expresión corporal también transmite y el abanico de miradas y expresiones caninas es más limitado que el humano. Aprender en composición: puedes prever ciertos instantes, aunque los mejores son los que no esperamos y ocurren a mucha velocidad, los que descubrimos tras ver la foto. Aprender en luz natural: no, no se van a quedar quietos y necesitan paseos. Y aprender a contar historias sencillas, como si nuestras fotos ilustraran un cómic casi sin palabras. Yo lo hago con Danko.

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»Categorías: Instagram, Retrato